El edificio

Palacio de Bendaña

El Palacio de Bendaña fue originalmente construido como vivienda de los Arrieta-Maestu, cuyos escudos pueden verse en diferentes zonas del edificio. Se levantó en su solar familiar en los años centrales del siglo XVI, a partir de una torre medieval de la que se conservan todavía algunos restos. Juan López de Arrieta impulsó las primeras obras y reorganizó las diferentes construcciones y restos preexistentes. A esta época corresponden la puerta apuntada con los escudos, el alfiz de bolas y el cordón, así como algunas ventanas de la fachada.

 

 

Su hijo Pedro López de Arrieta y María de Escoriaza, hicieron construir la parte principal del palacio renacentista: las galerías con arquería en las tres plantas, y la distribución interior de las distintas estancias, entre las que destaca la escalera cubierta por bóveda octogonal estrellada. Estas obras se deben al cantero guipuzcoano Domingo de Oria. Poco después se añadió otro cuerpo de menor altura con galería y torreón esquinal.

 

 

El palacio de los Arrieta quedó posteriormente vinculado al linaje de los Bendaña, de donde toma su actual denominación. En el siglo XX fue utilizado como taller y exposición de mobiliario de Hijos de Teodoro Aguirre, hasta la compra por la Diputación Foral de Álava. 

A pesar de los cambios de uso y varias épocas de abandono sufridas, se ha conservado lo fundamental de la estructura y decoración originales del edificio. Las obras de consolidación, instalaciones y nuevos accesos, han permitido adaptar su uso a museo. El Palacio de Bendaña es desde 1994 la sede del Museo Fournier de Naipes de Álava.

Desde 1997, cuenta además con la calificación de Bien Cultural, en la categoría de Conjunto Monumental, como parte integrante del Casco Histórico de Vitoria-Gasteiz.